Cuando vomito siento que los millones de micro parásitos que se pegotean en mis vísceras - por causa del aire viciado de mis circunstancias-, que se dedican a chuparme todo lo poco que queda en mi, dejan por fin mi cuerpo. Siento algo de paz y de alivio, siento que sólo podré estar en paz con mi existencia cuando la vomite toda, esa es mi conclusión general respecto a cómo sentirme mejor.
Extraño los momentos en que podía tenderme sobre el pasto a mirar las tétricas formas de las nubes, los múltiples y terriblemente tristes colores del cielo, la mofa del universo ante la insignificancia de nuestros corazones.
En definitiva, todo está trivializado, todo es demasiado triste o demasiado falso; y no hay ninguna salida que el acostumbrase a ser parte del juego eterno de ser un idiota e ignorarlo. No veo otra forma.
Unos se alivian con criterios racionalistas, utilitarios. Otros con religiones (unas más complejas que otras), otros con sólo pretender que aquí no pasa nada, porque en definitiva no pasa.
Yo no encuentro como aliviarme…he llegado al punto de ya no conmoverme con nada. Es ésta gran mancha blanca que tengo en el pecho…es algo físico, porque se siente como si se moviera bajo mi piel…es algún tipo de mutación, que me ha hecho deshumanizarme. Es probable que así sea.
Yo era de aquellos que sufren insomnios, que golpetean sus nucas por las noches deseando dormir de cualquier forma. Sin embargo, últimamente, para mi sorpresa, duermo más de lo normal. Mi cuerpo busca el sueño a como dé lugar y cada vez más los ataques de sueño se hacen repetitivos, siento que algún día probablemente no pueda volver a despertar.
Quizá sea más sano para mí, después de todo, mi cuerpo sólo trata de defenderse, y si busca el sueño es porque lo necesita. Estoy atada a la supervivencia sin querer, es gracioso.
Todo lo que menciono, probablemente suene horrendamente dramático. Pero creo que la vida en general es horrendamente dramática. Por eso tendemos a la ficción, a la ilusión, a la fascinación… para olvidarnos de lo frívola y torpe que es nuestra realidad.
La tragedia existencial puede resumirse en pocas palabras, creo…pero es algo que se ha repetido mucho ya. Yo aquí estoy sacudiéndome del frío, pensando en mis nauseas y mis fervores frustrados mientras Bowie canta a todo volumen.
La canción me estremece. Pienso en Nietzsche y en la vez que le creí un poco, pienso que estoy asustada, que sería mejor quedarme en cama, pienso….pienso en todo y en nada a la vez, y la canción continúa con una melodía extrañamente alegre….
“Look out my window what do I see
A crack in the sky and a hand reaching down to me
All the nightmares came today
And it looks as though they’re here to stay (…)
Oh you pretty things
Don’t you know you’re driving your mamas and papas insane?
Let me make it plain, you gotta make way for the homo superior”
Ya no creo en el súper hombre, ya no creo en la evolución. Por el contrario, siento que involuciono de a pocos, que volveré a ser sólo células en algún momento y que no quedará rastro de lo que alguna vez fui. No quedará nada, el mundo no se inmutara siquiera, porque después de todo no hay ninguna gran significancia en todo esto de respirar y levantarse de la cama. Detrás de nuestras acciones y de nuestras pretensiones egoístas, no hay mayor motivo alguno, es sólo que nos obsesionamos tanto con nuestro propio cuento que nos creemos protagonistas del mundo. Pero fuera de eso, ¿todo lo demás realmente importa?, ¿Qué cosa hace importante algo?
Se habla tanto de la dignidad humana, ¿Por qué yo no puedo ver esa dignidad?.
Estoy actuando despectivamente, es cierto…quizá, pero no es mi intención ser despectiva. Es sólo que no le encuentro chiste al contexto, siento que no hay nada útil ni en el pasado ni en el futuro y que el presente es atemorizante.
Viéndolo desde este punto, todo es verdaderamente inútil. Pero no puedo lanzar esta conclusión como una afirmación por ningún motivo; después de todo no estoy segura de nada, y es probable que el resto me de de tomatazos e intente darme una cátedra de cómo es que ellos se han construido motivos moralmente válidos. “Moralmente”! ja… supongo que cada quien tiene derecho a justificarse, no es algo malo, es una consecuencia natural de nuestro instinto de supervivencia. Así que cuando me mencionan de cuestiones trascendentales o absolutos, yo sólo sonrío y me encojo de hombros, no tengo derecho de opinar de lo sombrías que me resultan sus pretensiones, no tengo derecho de intentar persuadirlos de lo contrario, está bien que se sostengan tan fuerte de sus convicciones, es conveniente. A veces envidio no poder hacer lo mismo. Yo estoy tan vacía…
Pienso que ha habido un bache en mi condición humana que no me ha permitido procesar las cosas obvias del planeta que succiona mis pies con esto de la gravedad. Yo siempre he sido “Persona- No pertenencia”, yo siempre he sido “Persona – No parte” yo siempre he sido eso que nunca es o que no se anima a ser, a propósito y por capricho, justificando mi derecho natural a ser una estúpida.
Me regocijo en mi propia autocompasión y aplaudo la bulla del universo que sacude la estática de mi cerebro. Me como las uñas y chupo un cigarrillo tras otro tratando de comprender lo incomprensible, del todo, de él, de mi misma y de ellos.
Tengo el ego herido, tengo el orgullo desinflado, tengo la arrogancia hecha pelota, tengo la pena hecha piedra, tengo….muchas cosas y nada a la vez. En el fondo soy tan simplona!, las cosas en general son más sencillas de lo que parecen, esto es más tétrico aún.
Pero ya no pretendo construirme una nueva coraza y protegerme del todo, por ahora sólo estoy aquí, tratando de fantasear con finales felices en donde la apatía es decapitada, por ahora sólo me repito una y otra vez como Macbeth… “Mi alma está llena de escorpiones!”
Después de todo, es mejor lo de los escorpiones que lo del vacío.






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